Artículo de Juan Carlos Cubeiro, experto en management, liderazgo y transformación del talento.La mayor parte de las empresas parecen tenistas que sólo juegan con un brazo. Sean diestros o zurdos, su juego es muy limitado comparado con otros rivales porque poseen un brazo poderoso y el otro más endeble. En el caso de la organización, la sana obsesión por la experiencia de cliente (el brazo poderoso) y la debilidad de la experiencia de empleado (el brazo frágil).Tiffany Bova, responsable de Salesforce, lo ha llamado “mentalidad de la experiencia”. En su valiosa opinión, conseguir que los empleados amen lo que hacen es la forma más rápida y segura para que los clientes se conviertan en fans absolutos de la marca. La clave es el ratio TX/CX (siglas en inglés de “Experiencia de Talento” y “Experiencia de Cliente”, respectivamente). En la mayor parte de las compañías, no llega al 10%; en las mejores empresas, alcanza el 100%.
Vayamos por partes:. No es lo mismo empleado (o personas, o Recursos Humanos) que talento. El talento es poner en valor lo que una persona sabe, puede o quiere hacer. Desde la Alta Dirección de la compañía, el foco ha de ser atraer, fidelizar y desarrollar talento, no contratar y mantener mediocridad.. La experiencia de cliente, en muchas empresas, se analiza, se mide, se mejora desde marketing y ventas, que invierte considerablemente en ello. El departamento de Gestión de Personas (de Recursos Humanos) no suele contar ni con el presupuesto ni con un esfuerzo semejante.. La experiencia de talento comienza con un proceso de atracción y selección adecuado, con un plan de acogida avanzado, con una comunicación interna valiosa, con una promoción meritocrática, con planes de carrera de verdad, con compensación integral y con una desvinculación satisfactoria. Estos procesos son estratégicos, no “cosa de Recursos Humanos”.. El Liderazgo es clave, porque el 70% de las personas que abandonan voluntariamente la empresa lo hacen por una mala relación con su jefe directo. No hay nada peor para la experiencia del empleado que un jefe tóxico. Mejorar el liderazgo supone mejorar considerablemente la experiencia del talento.. El clima laboral, esencial para analizar, medir y mejorar la experiencia del talento, no es un instrumento “de paz social” sino una herramienta poderosa para los directivos con sus equipos.
Más allá de heroicidades puntuales, las empresas no pueden imaginar que la experiencia de cliente sea excelente, que supere las expectativas de los mismos, si la experiencia de talento se ignora, si no está considerada seriamente. Cuando los empleados no se sienten valorados, cuando creen que la calidad directiva es mediocre o mala, cuando no sienten orgullo de pertenencia, simplemente se van, como han hecho más de dos millones de personas en 2024. Fuga de talento que es inversamente proporcional a la experiencia del talento.
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